Pues sí, soy un ratón de biblioteca, seguro que se estan preguntando que es eso de "un ratón de biblioteca" y que hace un ratón en un lugar para humanos... pues hoy, se los voy a explicar.
Yo vivía en una pequeña madriguera en un hermoso prado, la hierba, alta, llenaba el lugar, mirba a la izquierda, a la derecha para delante, para atrás, y todo lo que veía era un espléndido paisaje verde. Pues hace algunos años algunos humanos fueron a comer en mi pradera, me fascinó los utensilios que usaban, su manera de reir, ese objeto por el que salía una melidiosa voz diciendo bonitas frases, pero algo me llamó especialmente la atención, era algo cuadrado, con símbolos extreños que con el tiempo supe que los llamaban "letras" y que con ellas se podía viajar en el tiempo y en el espacio hacia un mundo que pocos conocen o llegan a conocer, a lo que iba, tras ver como recitaba ese señor esas palabras decidí que iba a ir con ellos.
Y así fue, me subí en su aparto con ruedas y me fui a tener a un lugar con unas madrigueras enormes, entonces como de la nada apareció un objeto similar al que tanto me llamó la atención... pero estaba colgado... me acerqué y los vi... miles de libros apilados, con motas de polvo. Entré y descubrí que cada uno de ellos escondía una historia... algunas de Príncipes y Princesas, otras de nobles caballeros y sus grandes batallas, algunas eran demasiado terroríficas, otras llenas de magia, brujas, hechizos y seres mágicos, incluso descubrí algunas en la que los animales eran los protagonistas...
Al ver tal variedad de historias supe que yo tendría que hacer la mia y desde entonces, tras devorar mil y cinco libros me lanzé al mundo, y estoy descubriendo muchos paisajes hermosos, ecosistemas inimaginables, incluso encontré a una linda ratoncita, pero nose porque el mundo no es como en los libros... no me gusta el mundo, el amor no es lo mismo, la magia casi no existe, las princesas y los príncipes... solo los he visto en teatros y esos animales que hablan y que tan bien se llevan con los humanos aquí no es más que una simple fantasía.
Por eso mis queridos lectores, o como alguien solía decir, leyentes les invito a que creen su propio libro, vivan sus aventuras de la manera que más les gusta, creen esas cosas que solo ustedes puedan entender porque al fin y al cabo cada libro expresa de una manera u otra lo que su creador siente, teme, cree y piensa.
Mientras tanto yo estaré en mi biblioteca leyendo cada uno de los libros que ustedes escriben, sin juzgarlo ya que quizas un ratón no piense como un humano.