Si no me hablas, no puedo obligarte.
Si quieres ser feliz vete, pues no quiero retenerte.
Sabes que siempre estaré aqui, si me recuerdas y necesitas ayuda, te la prestaré y te consolaré, podré esperarte, años... siglos... no importa eso de esperar por ti, no es nada comparado con las ganas que tengo de besarte.

No hay comentarios:
Publicar un comentario