No me entiendo, estoy muy cabreado, rallado, y no tengo ganas de hablarle a nadie, no se me apetece comer, tampoco dormir y todo porque pasas de mi, sinceramente creo que te odio.

Pero lo peor es que cuando me dices: ¡Eh Moi!, ya todo cambia, paso de odiarte a amarte y es que me encanta tu pelo, ese perfume que te pones todas las mañanas, tu forma de ser, pero sobre todo la manera en la que me haces cambiar de humor pasando de estar enfadado a estar hipnotizado.
No hay comentarios:
Publicar un comentario