Songs. \Ö/

domingo, 21 de julio de 2013

Historia de Verano IV.

Rai había llegado a la casa, estaba hambriento y quería hacerse unos creps, pero no podía entrar; no se acordaba de donde había puesto las llaves... Tras unos minutos de desesperación se acordó, estaban en la guantera delantera, se dirigió al coche y la encontró, había una nota arrugada; sorprendido la abrió, y pudo leer:

"Querido Rai, quiero decir: Mi Amor, no te lo he dicho pero mañana a las 12:00 sale mi avión a Francia. No te lo he querido decir porque te amo más que a nada y no quiero despedirme de ti."
                                                                                                                     Te ama, Alice.
                                                                                                                    Hasta siempre.

Había entrado en shock, se lo notaba en la mirada, pero no la iba a perder, eran las 11:32, tenía poco menos de media hora para llegar a un aeropuerto que estaba a 45 minutos de su casa; tenía que hacer algo y lo único que se le pasaba por la mente era meter la sexta marcha. 
Subió al coche como un cohete y arrancó.

 Alice estaba esperando a que su avión llegara. Quedaba menos de 10 minutos para embarcar por la K-64.
Ya casi estaba, sólo debía encontrar un aparcamiento, a lo lejos vio uno, pero estaba muy apartado de la puerta; era hora de poner a prueba sus reflejos, y aparcó en paralelo tal cual su padre le había enseñado: "Acelera, a unos cinco metros aprieta el freno, gira derrapa y listo". Así lo hizo y en menos de 3 segundos consiguió aparcar. Apretó su mano con la nota, se bajó del coche y lo cerró, comenzó a correr, todo lo rápido que pudo y consiguió llegar cuando sólo quedaban unos 5 minutos para las 12:00. Pero no le dejaban pasar, era demasiado tarde... ¿o no?, se dirigió al cajero y sacó todo el dinero que había ahorrado para irse a Hawaii en breve. Compró un billete rumbo a Francia de última hora, lo que le costó un dinerillo extra y corrió hasta la terminal K-64.
Podía ver la cola del embarque, pero ella no estaba... sintió que el mundo se le derrumbaba, se sentó, tomó aliento y la encontró,había ido al baño. Su corazón le dio un vuelco; ella no le había visto pero allí estaba, luchando por su amor verdadero. 
Se acercó a ella por la espalda, la abrazó y le dijo:
+¿Te creías que te ibas a deshacer de mi tan fácilmente?
Ella estaba perpleja- ¿Qué hacía aquel loco allí?,¿ Cómo ha llegado?- Pensaba mientras lo miraba.
+¿No te he dicho que esto es para siempre?- Sonrió, mirando sus lindos ojos.
-No...- Titubeó ella, todavía en shock.
+Espera, eso tiene una fácil solución.
Alice, eres el amor de mi vida, te amo y nunca jamás te voy a dejar escapar, quiero que todas las mañanas preparemos juntos el desayuno, que todas las tardes veamos la tele juntos, que nos peleemos por el mando, quiero besar tus labios todos los minutos de cada año.- Dijo de rodillas mirando sus ojos y agarrando fuertemente su mano. 
Ella no sabía lo que estaba pasando, así que se limitó a besarle y a abrazarle, se tomaron la mano y cogieron el vuelo 1685 rumbo a una vida juntos.




Historia de Verano III.

Esa guerra fue más que una guerra de pintura, comenzó por un equipamiento, ambos se pusieron las protecciones necesarias, cogieron sus respectivas pistolas y se adentraron en el campo de batalla... 
Alice iba ganando, quizás Rai se estuviera dejando ganar, pero al finalizar la partida, poco a poco se deshicieron de las protecciones, y cuando las devolvieron camiaron por un largo pasillo repleto de botes de pinturas hacia los vestuarios para tomarse una ducha.
Rai, con sed de venganza agarró un bote y lo lanzó su contenido sobre Alice; parcían dos adolescentes locamente enamorados, ella aprovechando que Rai se estaba riendo repitió la acción, acabaron por vaciar ocho de ellos y porque el dueño del local les llamó la atención; rompían las normas, les daba igual el mundo, eran rebeldes, jugando a su juego en su mundo compartiendo miradas cómplices de una lucha que ninguno de los dos deseaba acabar. La lucha del amor. 
Tras la advertencia del joven muchacho del mostrador siguieron su camino hasta las duchas.
Ya limpios y de buen humor, Rai conducía hasta el hotel donde Alice se alojaba para que descansara; Pero ella le había ocultado un secreto, mañana tenía que tomar el vuelo rumbo a su País natal, su amor de verano estaba a punto de acabar, pensaba que era mejor no decir nada, mientras Rai paraba para comprar algo para matar el hambre, le escondió una carta en la guantera delantera. Sabía que miraría ahí tarde o temprano.
Llegaron al hotel y ella lo besó, el abrió la puerta, se volvieron a besar, seguidamente se dieron un abrazo.
-Te quiero.
Se oyó en el silencio de la noche.
+Adiós mi amor.
Resonó en el portal del lujoso hotel.
Alice no podía despedirse de él, no quería, lo amaba y no lo iba a dejar irse, así que lo invitó al hotel, entraron en su habitación y despertaron abrazados envuelto por el calor de su amor.
bed, bedding, boy, couple

Era la hora y Rai tenía que irse, cogió sus cosas y se dirigió al coche. Se marchó.
Alice terminaba de hacer la maleta y sólo olía su pelo, con el olor a amor que solo los enamorados pueden oler. Lloraba, sonreía y con una última mirada salió de la habitación, se secó la lágrima con la manga de la sudadera que Rai había olvidado. Se la quedaría para siempre.